Constituir una comunidad de propietarios es el primer paso para gestionar correctamente un edificio o urbanización. En una ciudad como Fuengirola, con muchas viviendas en altura y residenciales, es fundamental conocer bien los procesos para constituir una comunidad de propietarios en Fuengirola y hacerlo todo de forma ordenada y legal desde el principio.
1. Comprobar el régimen de propiedad horizontal
Antes de convocar reuniones o tomar decisiones, es importante confirmar que el edificio está constituido en régimen de propiedad horizontal. Esto se hace a través del título constitutivo o escritura de división horizontal, donde se describen los pisos, locales y elementos comunes, y se asigna a cada propiedad un coeficiente de participación.
Este documento suele estar inscrito en el Registro de la Propiedad, y si no se tiene copia, se puede solicitar. Sin un título constitutivo claro, la comunidad tendrá más dificultades para operar con seguridad jurídica y repartir gastos de forma correcta.
2. Preparar y convocar la junta de constitución
El siguiente paso en los procesos para constituir una comunidad de propietarios en Fuengirola es convocar la junta de constitución. Esta reunión es donde la comunidad “nace” de manera formal y se adoptan los primeros acuerdos básicos.
En la convocatoria debe indicarse claramente que se trata de la Junta de Constitución, especificar el edificio o urbanización y detallar el orden del día: constitución de la comunidad, elección de cargos, aprobación de presupuesto inicial, sistema de cuotas y apertura de cuenta bancaria. Es recomendable convocar a todos los propietarios con antelación y mediante un medio que permita acreditar la citación.
3. Celebrar la junta y adoptar los acuerdos básicos
Durante la junta de constitución se toman las decisiones que marcarán el funcionamiento inicial de la comunidad. Los acuerdos más importantes suelen ser:
- Declarar formalmente constituida la comunidad de propietarios del edificio o urbanización.
- Elegir al presidente y, si se considera necesario, vicepresidente, secretario y administrador de fincas.
- Aprobar un presupuesto inicial para los gastos comunes y fijar el fondo de reserva, que por ley no puede ser inferior al 5 % del presupuesto anual.
- Definir el sistema de cuotas y forma de pago, normalmente en función de los coeficientes de participación.
- Acordar la apertura de una cuenta bancaria a nombre de la comunidad de propietarios.
- Valorar la aprobación de estatutos y normas internas para regular el uso de zonas comunes, ruidos, mascotas, alquiler turístico, etc.
Todo lo tratado en la junta debe recogerse en un acta clara y detallada, que será la base documental de la nueva comunidad.
4. Redactar el acta y legalizar el libro de actas
Finalizada la reunión, el secretario o el administrador deben redactar el acta de la junta de constitución, incluyendo asistentes, acuerdos aprobados, cargos elegidos y presupuesto inicial.
A continuación, hay que adquirir un libro de actas y legalizarlo en el Registro de la Propiedad correspondiente a Fuengirola. En ese libro se incorporará el acta de constitución firmada por presidente y secretario. A partir de ese momento, todas las juntas ordinarias y extraordinarias se irán anotando en ese libro, lo que da validez formal a los acuerdos que se adopten.
5. Solicitar el CIF y abrir la cuenta de la comunidad
Para poder operar con proveedores, administraciones y bancos, la comunidad necesita su propio NIF/CIF. Este número se solicita en la Agencia Tributaria, presentando el acta de constitución y la documentación del presidente como representante.
Una vez obtenido el CIF, se puede abrir una cuenta corriente a nombre de la comunidad, desde la cual se gestionarán el cobro de cuotas, el pago de facturas y cualquier otra operación económica. Con este paso, la comunidad ya puede funcionar con normalidad: contratar suministros, firmar pólizas de seguro, pagar servicios y llevar una contabilidad transparente.
6. Estatutos y normas adaptadas a la realidad de Fuengirola
Aunque no siempre es obligatorio, es muy recomendable que la comunidad disponga de estatutos y normas de régimen interno. En una ciudad como Fuengirola, donde conviven residentes permanentes y propietarios de segunda residencia, es útil regular aspectos como uso de piscina, horarios de ruido, uso de garajes, trasteros o viviendas destinadas a alquiler vacacional.
Estos estatutos pueden aprobarse en la propia junta de constitución o en una posterior, siguiendo las mayorías que marca la Ley de Propiedad Horizontal. Contar con reglas claras desde el principio ayuda a prevenir conflictos y facilita el día a día de la comunidad.
Contar con un administrador de fincas en Fuengirola facilita el proceso
Todos estos procesos para constituir una comunidad de propietarios en Fuengirola pueden resultar complejos si los propietarios no están familiarizados con la normativa. Por eso, muchas fincas optan por apoyarse desde el inicio en un administrador de fincas colegiado que se encargue de los trámites y de la organización.
Un profesional especializado puede revisar la documentación registral, preparar y convocar la junta, redactar el acta, legalizar el libro de actas, tramitar el CIF, diseñar el presupuesto inicial y asesorar sobre estatutos y seguros. De este modo, la comunidad nace con una base sólida, evitando errores formales y problemas legales futuros, algo especialmente importante en la Costa del Sol.
Empezar bien es clave para el futuro de la comunidad
Constituir correctamente una comunidad no es un mero trámite, es la base de una gestión ordenada y de una convivencia tranquila. Conociendo los procesos para constituir una comunidad de propietarios en Fuengirola y contando con el apoyo adecuado, es posible arrancar con seguridad jurídica, cuentas claras y unas normas de convivencia adaptadas a la realidad del edificio y de la ciudad.