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En cualquier comunidad de propietarios, uno de los focos más habituales de conflicto es saber qué se puede hacer y qué no en los espacios comunes. ¿De quién es la terraza? ¿Quién paga una reparación? ¿Se puede modificar una fachada o cerrar un patio?

Todas estas cuestiones están reguladas principalmente por la Ley de Propiedad Horizontal (LPH) y por el artículo 396 del Código Civil, además de los estatutos propios de cada comunidad.

Entender bien cómo funcionan los elementos comunes no solo evita problemas entre vecinos, sino también gastos inesperados, sanciones o incluso demandas judiciales.

Qué se considera un elemento común

En una comunidad conviven dos tipos de propiedad:

  • Elemento privativo: la vivienda, local o garaje de cada propietario.
  • Elemento común: todo lo necesario para el uso y funcionamiento del edificio.

Los elementos comunes pertenecen a todos los propietarios en proporción a su cuota de participación. Esto implica que todos deben contribuir a su mantenimiento y que ningún propietario puede actuar sobre ellos libremente sin autorización de la comunidad.

Tipos de elementos comunes en una comunidad de propietarios

Aunque cada edificio puede tener particularidades según su escritura de división horizontal, en la práctica los elementos comunes suelen agruparse en varias categorías.

Elementos estructurales

  • Cimentación.
  • Pilares y vigas.
  • Muros de carga.
  • Forjados.

Estos elementos afectan directamente a la estabilidad del edificio, por lo que cualquier intervención requiere especial control y autorización.

Elementos exteriores

  • Fachadas.
  • Cubiertas y tejados.
  • Terrazas, en muchos casos.

Aunque un vecino utilice una terraza de forma exclusiva, eso no significa necesariamente que sea de su propiedad privativa.

Zonas de acceso y tránsito

  • Portales.
  • Escaleras.
  • Pasillos.
  • Ascensores.

Son zonas de uso común y su mantenimiento forma parte de las obligaciones generales de la comunidad.

Instalaciones generales

  • Tuberías y bajantes.
  • Instalación eléctrica comunitaria.
  • Antenas colectivas.
  • Sistemas de calefacción o energía comunitaria.

Zonas comunes de uso recreativo

  • Piscinas.
  • Jardines.
  • Zonas deportivas.
  • Salas comunes.

Normas básicas de uso de los elementos comunes

La Ley de Propiedad Horizontal establece que cada propietario debe respetar las instalaciones generales de la comunidad, hacer un uso adecuado de ellas y evitar causar daños o desperfectos.

En la práctica, esto significa que no se puede modificar, ocupar o utilizar un elemento común como si fuera propio, aunque el resto de vecinos no lo estén usando en ese momento.

¿Problemas en tu comunidad de propietarios?

Si tienes dudas sobre elementos comunes, obras o conflictos entre vecinos, contar con un administrador de fincas profesional puede evitarte muchos problemas legales y gastos innecesarios.

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Estatutos y normas internas de la comunidad

Además de la Ley de Propiedad Horizontal, cada comunidad puede contar con documentos propios que regulan la convivencia y el uso de los espacios comunes.

Estatutos de la comunidad

Los estatutos regulan aspectos importantes del edificio, como el uso de determinados espacios, limitaciones de actividad o normas específicas de la finca.

Su modificación suele requerir unanimidad y, para que afecten a terceros, deben estar inscritos en el Registro de la Propiedad.

Normas de régimen interior

Las normas de régimen interior regulan cuestiones del día a día y sirven para facilitar la convivencia entre vecinos.

Algunos ejemplos habituales son:

  • Horarios de piscina.
  • Uso de zonas comunes.
  • Normas de limpieza.
  • Limitaciones de ruido.
  • Uso de ascensores, garajes o patios.

Este tipo de normas ayudan a evitar conflictos cotidianos y pueden adaptarse mejor a la realidad de cada comunidad.

Uso privativo de elementos comunes

Uno de los temas que más dudas genera es el uso exclusivo de elementos que siguen siendo comunes, como terrazas, patios interiores o cubiertas.

Puede ocurrir que un propietario tenga reconocido el uso privativo de una terraza porque solo se accede desde su vivienda. Sin embargo, eso no significa que la terraza deje de ser un elemento común.

La diferencia es importante: el propietario puede disfrutar de su uso, pero no puede realizar obras, cerramientos o modificaciones que afecten a la estructura, configuración o estética del edificio sin autorización de la comunidad.

Obras en elementos comunes: qué no se debe hacer

Las obras en elementos comunes suelen ser una de las principales causas de conflicto en las comunidades de propietarios.

No se deben realizar actuaciones como:

  • Modificar fachadas sin permiso.
  • Cerrar terrazas o patios sin autorización.
  • Instalar elementos visibles desde el exterior sin acuerdo comunitario.
  • Ocupar pasillos, rellanos, trasteros o zonas comunes para uso privado.
  • Alterar instalaciones generales del edificio.

Si un propietario actúa unilateralmente, la comunidad puede exigirle que reponga el elemento común a su estado original y, si es necesario, reclamar judicialmente los daños o gastos ocasionados.

Casos habituales de conflictos en comunidades de propietarios

En la práctica, muchos conflictos surgen por desconocimiento de la normativa o por interpretar de forma incorrecta qué puede hacer cada propietario dentro de la comunidad.

  • Cierre de terrazas sin permiso: propietarios que realizan cerramientos sin aprobación y acaban obligados a revertir la obra.
  • Instalación de aire acondicionado en fachada: conflictos por afectar a la estética del edificio o generar molestias a otros vecinos.
  • Uso indebido de zonas comunes: ocupación de trasteros, pasillos, rellanos o zonas comunitarias para uso privado.
  • Problemas de humedades en terrazas: disputas sobre si debe pagar el propietario que usa la terraza o la comunidad.
  • Alteraciones en patios interiores: instalación de cerramientos, toldos o elementos fijos sin autorización.

Contar con una gestión profesional evita que este tipo de situaciones escalen y ayuda a resolver los problemas antes de que se conviertan en conflictos legales.

Administrador de fincas: clave para evitar conflictos en comunidades

La correcta gestión de los elementos comunes requiere conocimiento legal, experiencia y capacidad para mediar entre propietarios. Un administrador de fincas no solo se encarga de la gestión económica de la comunidad, sino también de aplicar la normativa, asesorar a la junta de propietarios y prevenir problemas futuros.

En zonas como la Costa del Sol, donde muchas comunidades combinan propietarios residentes, viviendas de uso vacacional e inmuebles de inversión, una administración profesional es especialmente importante para garantizar la convivencia, proteger el edificio y evitar decisiones que puedan generar gastos innecesarios.

Preguntas frecuentes sobre elementos comunes

¿Tengo que pagar el mantenimiento de un elemento común que no uso?

Sí. La obligación de pago depende de la cuota de participación de cada propietario, no del uso que haga del servicio o instalación.

Por ejemplo, aunque un propietario no utilice el ascensor, deberá contribuir a su mantenimiento salvo que los estatutos de la comunidad recojan expresamente una exención.

¿Qué pasa si un vecino hace obras en un elemento común sin permiso?

La comunidad puede requerirle que detenga la obra y reponga el elemento común a su estado original.

Si el vecino no lo hace voluntariamente, la comunidad podrá acudir a la vía judicial y reclamar los gastos derivados de la actuación.

¿Las terrazas son elementos comunes o privativos?

Depende del caso concreto, pero muchas terrazas tienen naturaleza de elemento común, especialmente cuando actúan como cubierta o cerramiento del edificio.

Aunque un propietario tenga reconocido el uso privativo de una terraza, eso no significa necesariamente que sea de su propiedad exclusiva.

¿Quién paga las reparaciones de una terraza de uso privativo?

Como norma general, el mantenimiento ordinario corresponde al propietario que disfruta de su uso.

Sin embargo, si existen daños estructurales o problemas derivados de elementos comunes, como filtraciones por deterioro de la impermeabilización, la reparación suele corresponder a la comunidad.

¿Se puede modificar la fachada de una comunidad sin permiso?

No. La fachada es un elemento común y cualquier modificación que afecte a la estética, configuración o estructura del edificio debe contar con la autorización de la comunidad.

Esto incluye cerramientos, toldos, cambios de ventanas, aparatos exteriores o cualquier actuación visible desde el exterior.

¿Qué diferencia hay entre estatutos y normas de régimen interior?

Los estatutos regulan aspectos más importantes del edificio, como el uso de determinados espacios, limitaciones de actividad o normas estructurales de la comunidad.

Las normas de régimen interior regulan cuestiones del día a día, como horarios de piscina, uso de zonas comunes, limpieza, ruidos o convivencia vecinal.

La mayoría de conflictos en comunidades de propietarios no surgen por mala fe, sino por desconocimiento de la normativa y de los límites entre lo privativo y lo común.

Tener claro qué elementos pertenecen a la comunidad, qué uso puede hacerse de ellos y cuándo es necesaria la autorización de la junta permite evitar enfrentamientos, gastos imprevistos y posibles reclamaciones legales.

Si tu comunidad necesita una gestión profesional, clara y cercana, contar con un administrador de fincas especializado puede marcar la diferencia.

¿Tienes dudas con tu comunidad de propietarios?

En ADM Costamar te ayudamos a gestionar tu comunidad de forma clara, transparente y sin complicaciones. Si estás teniendo problemas con elementos comunes, vecinos o necesitas un administrador profesional, podemos ayudarte.

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